Quienes me leen aquí, saben que dirijo una Revista.
Eso lleva a tratos con gentes variopintas, algunas muy divertidas, llenas de ideas, proyectos y propuestas, y también a escenas que, siendo muy suave, podríamos denominar surrealistas.
La gente a veces se entera- o más bien se quiere enterar de poco. Estos días pasados he tenido ocasión de efectuar lo que en música podría llamarse un “divertimento”, que me ha terminado por hacer sonreír, vaya por diox…
En la Revista, hay bastantes secciones, que, además, andan en expansión desde febrero, en expansión y en reformas, como las casas remozadas, que es al fin y al cabo lo que es Alenarte, una nueva casa de arte y literatura.
Y esto de remozar incluye, ya digo, el trato con gente variopinta y curiosa. Desde alguien que envía colaboración y luego se sorprende enormemente de que le digas que sí, que se la publicas, “porque cómo iba yo a imaginar”, y parece que eres poco menos que un dios (espero que un dios menor…) hasta quien te dice “le envío un ensayo” y no lo adjunta y luego pregunta porqué no se publicó. Cosas así.
Y también da para surrealistadas.
Dos colaboradores, dos, sacaditos del horno, que dicen que sí, pero luego no parecen existir, ni aclarar cuándo, cómo y con qué van a colaborar, y que además los plazos de entrega se los cepillan porque “se les olvida”, o que van a coordinarse mucho entre ellos, pero a quien les coordina (a sea a mí) que me zurzan, porque por supuesto para coordinarse ya están ellos, y que no van a mandar las cosas cuando se propuso porque de antemano niegan la mayor… O sea, que enviarán las cosas cuando les parezca que pueden condescender graciosamente.
Eso sí, luego envían emails muy ofendidos, muy molestos, peripuestos y recompuestos porque yo, no solo no debo enfadarme sino además aplaudir con las orejitas.
Lo primero que pienso es que van listos…pero después me entra la risa.
Apañados van cuando se les “olvide” en el trabajo que para coordinarse hay que contar con quien les contrata…
Este divertimento o paso a dos, como quieran, dura, claro, lo que un bocata en la puerta de una escuela de primaria, ejerciendo mi natural proclividad a ser borde (que ya hay que tener aguante para que encima de que te quieran chulear pasar por ello, pero bueno), emito un “buro fax” (según se me acusa) diciendo que sanseacabó la comedia de opereta y zarzuela, y ooohhh…
Soy muy mala persona me dicen en email dolidísimo.
No hay segundo acto.
En fin, para experimento surrealista ha sido hasta divertido.