Maruja Torres, Gaspar Hernández, y los ninguneos.

A Maruja Torres le han dado el Premio Nadal, e independientemente de que es verdad que estos premios tan oficiales normalmente se dan a los mismos, habría que reconocer que a veces esos “mismos” escriben bien. Como Maruja Torres.

A Maruja Torres la leo en sus artículos; sus libros no los conozco, sinceramente. Pero sus artículos me parecen- subjetivamente hablando- muy divertidos, y no solo eso sino además muy cercanos en las cosas que relata. Tiene para mí algo importante en su faceta articulista, y es la poca importancia que se da a sí misma, el poco mirarse el ombligo, el nulo auto bombo. Una está harta hasta la hartura más absoluta de los escritores que escriben para demostrarnos lo excelsos que son ellos y lo idiotas que somos nosotros. Y Maruja Torres es uno de los pocos casos que escribe para contar algo, sencillamente. Y es de agradecer.

gasparhmtY con este premio a la vez quiero dar una nota de atención; a la vez que el Nadal siempre se falla el Premio Josep Pla, que es el equivalente en lengua catalana del Nadal, para entendernos. Bueno, pues como su ganador es Gaspar Hernández, con la obra El Silenci, y éste es colaborador habitual de el periódico El Mundo, sucede que El País en un ejercicio de ninguneo y mezquindad moral, reduce la cita de este premio a dos líneas y media. Este señor, además de otras cosas es profesor en la Universidad Internacional de Barcelona, trabaja en Catalunya Radio, y  colabora con “Avuí”.

 

 

El premio Jose Pla, es un premio ya antiguo en nuestras letras, que toma naturalmente su nombre del ampurdanés heterodoxo que consiguió molestar tanto a la derecha como a la izquierda, tanto a catalanistas como a no catalanistas, porque se limitó a escribir lo que le dio la realísima gana; pero claro, eso hoy no es políticamente correcto y hay que contarlo en dos líneas, y olvidar que ese premio en su día formó parte de una reivindicación catalanista del derecho a escribir en la lengua propia; y como lo recibe un escritor que no es de la cuerda de la “progresía intelectual escogidísima” a quien se aplaude con aplausómetro de marca registrada en El País, pues se escriben de él dos líneas y que le vayan dando.

Ha escrito una novela -según leo en el diario la opinión.es– sobre el cáncer, sobre el silencio interior, sobre las formas de tratamiento naturales, sobre la filosofía zen, y claro, el redactor de El País, en su notita de ayer dice que va de una japonesa que está enferma de cáncer… debe ser que lo de la filosofía le suena raro…

Ignoro si su libro será bueno o malo, no he leído nada de él; lo que no ignoro es que un lector de El País cuando acabe de leer el artículo sobre los premios lo conocerá todo de Maruja Torres y nada de Gaspar Hernández. Y a esto, en mi modesto juicio, se le llama desinformar.

Yo los leeré a ambos. A Maruja porque me gusta, a Gaspar porque quiero conocerlo. Y después les contaré a ustedes qué me parecen sin pensar en dónde o para quién escriben.

 

 

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