Rubén Darío y las exposiciones.

Tengo la buena costumbre de leer prensa digital distinta, porque leer un solo periódico me parece que lo único que consigue es una visión sesgada de la realidad. Aunque mi periódico de cabecera del que soy suscriptora es El País, eso no quiere decir que considere a tal periódico como modelo de libertad y democracia, simplemente me parece que es un buen periódico que mantenía una línea en la que yo estaba.

Digo mantenía porque a raíz particularmente de la muerte de Polanco el País está tomando un sesgo entre ideológico partidista y a veces claramente tendencioso, que a mí me rechina bastante. Es la sensación que tengo a veces de que están encantados de conocerse y mirarse el ombligo. Ello no obstante me sigue pareciendo en líneas muy generales, el más democrático de los que sufrimos en la actualidad.

Y viene esto a cuento de que hoy, leyendo en lo que llamarían “la competencia” encuentro una noticia cultural muy interesante, acerca de un personaje literario ( tan persona como personaje) que aparece en la actualidad bastante olvidado; quizá porque como dice el dicho corren malos tiempos para la lírica.

Resulta que en la Biblioteca Marqués de Valdecilla de la Universidad  Complutense hay una exposición sobre Rubén Darío, gracias al legado donado por su mujer.

Y me deja pensando en cómo se ha dejado en olvido y en abandono el estudio del nicaragüense, que, siendo verdad que en buena parte de su obra está absolutamente superado, al menos en contenidos, fue, mal que pese a muchos, un renovador en su tiempo, gracias al cual se demostró que la poesía podía también ser bella estéticamente.

Otra cosa es que a partir de él solo salieran imitadores, y al sopicaldo de sus versos mucho orate lírico pensara que con hablar de los jardines de Alejandría teníamos suficiente para ser poetas. Pero la exposición me parece que llega en buen momento para recordar lo que de impulso tuvo del idioma, y también, porqué no, que no todo es realismo mágico…

 

También me hace pensar, al hilo de lo que decía al principio, en la manía periodística de instaurar gurús, delante de los que todo lo que no pase por el tamiz de lo moderno, lo progre, lo actualísimo y lo empapado en ideología no existe…Una se termina cansando de exposiciones presuntamente culturales que lo que muestran es la ideología política del gestor. Pero eso irá en otro artículo, que para hoy ya es bastante.

 

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1 comentario

Archivado bajo Clásicos y modernos

Una respuesta a “Rubén Darío y las exposiciones.

  1. … no quiero olvidar que son ellos -esos autores que ahora están arrumbados en nuestras bibliotecas- los que nos hicieron descubrir y gozar de la fascinación de la poesía.