Tono de letrina

Si no lo digo, reviento.

Leo, en uno de estos foros de red donde los poemas se hacen como rosquillas, leo, digo un poema.

Un poema malo de solemnidad. Cuando lo tacho de malo quiero decir; sin estructura de poema, sin ritmo, sin musicalidad, sin lirismo y sin vocabulario. Un poema repetitivo que quiere ser poema porque pone las palabras en vertical y ya está.

Y un alguien ingenuo o completamente convencido de que eso es un poema responde que se quita el sombrero y que es un poema delicioso.

Claro, luego se escriben artículos diciendo que en la Red la literatura brilla por su poca presencia. El pobre (o la pobre) que escribe el engendro, recibe una opinión así y se cree que es un vate. (Un vate con uve, no un bate de béisbol, que también hay quien confunde), y que su basto poema (de poco pulido) llegará a los vastos (grandes) confines del mundo internáutico como obra de arte. (Lo aclaro porque también hay quien lo confunde).

Miren ustedes, la literatura no es deliciosa, es buena o mala, así de sencillito. Y lo malo de soltar esas memeces de aplausómetro barato es que la rebajamos al tono de letrina.

 

 

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3 comentarios

Archivado bajo DENUNCIA, Literarismos

3 Respuestas a “Tono de letrina

  1. satalia

    Luego viene cuando algunas empresas del sector editorial, por llamarlas de alguna manera, se aprovechan de estos pobres que se creen vates.

    Ayer mismo leí una publicidad en un foro que me hizo alucinar pepinillos. “Taller literario gratuito”, decía en el asunto. Hasta aquí todo bien. Hay que ver qué solidaridad gastan algunos. La misma que esos que se desviven por hacernos ricos y vienen a vendernos negocios piramidales que nos harán ganar dinero gratis y a raudales (siempre me ha hecho gracia esto de ganar dinero gratis). Seguí leyendo y vi que el taller consistía en escribir una novela entre todos los participantes. Luego, una vez creada, el servicio de edición para autores de la empresa que estaba detrás de este chanchullo se ofrecía gentilmente a darle forma de libro y hacer una tirada de cien ejemplares por el “módico” precio de seiscientos euros por autor.

  2. divergencias

    Completamente de acuerdo, compañera.

    Llevamos mucho tiempo intentando dignificar la literatura en internet, buena prueba de ello han sido los proyectos en los que hemos participado juntos.

    Por eso nunca me cansaré, me digan lo que me digan, de criticar poemas con argumentos, para bien y para mal, en uno u otro foro. Por eso no me cansaré nunca de apoyar y difundir proyectos como Alenarte.

    Besos.

  3. Pues sí. A veces se queda una alucinada leyendo poemas “tan maravillosos”, aunque una, o sea yo, no encuentra la maravilla por ningún lado, pero, ante la crítica tan estupenda piensa sino estará equivocada y, por si acaso, relee y entonces se ratifica y le dan ganas de mandar a un sitio muy feo (algo que ver con el título del artículo) no al que lo escribió que, pobrecito en el fondo no tiene la culpa, sino al “listo” que hizo semejante comentario.
    Y en Internet hay de todo, como decía aquel anuncio: “Busque y compare…”
    Besos desde el orvallo asturiano
    Emma