Preabrileña.

 

Día muy tranquilo. Pausadamente consciente de que hoy no haría salvo descansar. Cuando no hay no se puede sacar, dice el dicho, y es cierto.

Salvo subir el nuevo número de Alenarte Revista, descanso. Y mañana haré exactamente lo mismo. Levantarme tarde, desayunar despacio, no cansarme. Eso que ahora se llama “cuidarse” y antes era simplemente vivir tranquilo.

Día de calor en Madrid, y el tiempo haciendo cosas extrañas, bajando y subiendo la temperatura exterior  casi como la mía, que es un sube y baja continuo. Este tiempo en primavera caracterizado por no saber si has de llevar chaqueta o manga corta es lo que se conoce como la alegría de esta estación y lo que a mí me facilita la posibilidad de gripes recurrentes.

Día también de ultimo fin de semana marcera; amanecerá abril y progresivamente veremos tornar la luz apacible, las terrazas, los cafés nocturnos y los paseos después de la cena. Ya veremos qué nos trae. Hoy, al menos trajo calma.

Lo que no es poco.

 

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1 comentario

Archivado bajo Del vivir habitual

Una respuesta a “Preabrileña.

  1. Pues ese tiempo tan bueno será en tu tierra, porque aquí en mi Asturias eso de ir de manga corta en estos días, no se le pasa por la mente ni a los más optimistas, caray, que más parece que estemos entrando en el invierno que en abril.
    Espero que hayas descansado bien, o lo que es lo mismo que te cuides mejor.
    Emma