Chantal Sebire

 

Esta mujer tan bella como para decidir su propia muerte digna ya no tendrá que implorar a nadie algo que debía ser un derecho.

Esta mujer tan bella como para que nunca jamás nadie la mire al rostro con sobresalto y desvíe la mirada con la insana estupidez de pensar que lo que no se mira no existe, ha decidido que no.

Que Francia puede seguir con sus leyes decidiendo sobre la vida y la muerte, manejando estadísticas, implantando subterfugios, comas inducidos para un sistema de humanidad efectivamente comatoso, moribundo y purulento, que pueden seguir debatiendo quienes quieran sobre algo tan irrenunciable como su vida o su muerte, pero que ella no juega más.

No juega al juego de la civilizadísima sociedad, de la orden para morir cuando el Estado lo decide, cuando un médico se arriesga, cuando hay un decreto permisivo o cuando sopla un viento de cambio en el gobierno de turno.

Esta mujer ha decidido ya, y se ha ido. Y le ha dejado al Estado de Francia y de paso a todos los caritativísimos apologistas del morir “como dios manda” (en minúsculas) un tumor canceroso, purulento y pestilente en forma de denuncia callada y escandalosa:

No sois bastante para decidir sobre Mí.

Bellísima.

(Fotografía tomada de El País. es.)

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1 comentario

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Una respuesta a “Chantal Sebire

  1. Irene

    Bellisima mujer y bello escrito, y bella humanidad tuya. De corazon. Marta Irene