Triunfos pequeñitos

 

Unas palabras en un periódico digital me hacen quedarme un buen rato pensando, ni siquiera me apetece  gastar ironía cuando las leo.

No. Me quedo mirando por la ventana, mientras pasa este día claro de marzo y se cuela un poco de aire. Y veo la ropa del vecino puesta en el tendedero, orearse; limpia, blanca. No sé qué tiene de recuerdo infantil la ropa expuesta así, pero trae rumor de días antiguos. Pienso después en la sencillez de la vida de tantas personas como me rodean, en lo que nos agrada: salir una tarde, comer juntos, leer un libro, escuchar música, estar con amigos…

Tan habitual, tan inofensivo, por así decirlo.

Luego pienso en los trabajos que tienen las gentes que conozco; algunos pintan, otros escriben, los más son funcionarios, oficinistas, empleados en tiendas, bancos, profesionales de sectores liberales, abogados, hosteleros, profesores…Muchos de ellos – como yo- si les preguntas cómo se definen, cual es su idea del éxito, de la felicidad, te dirán: gente normal, bueno, un poco extravagante a veces, y la felicidad es poder ir viviendo.

Algo así.

Pero no. No es esa la idea del “éxito” que por lo visto se debe tener, porque una dulcísima señorita de estas que sale en los papeles ha explicado lo siguiente: “aprendí qué era tenerlo todo y perderlo pero he triunfado”.

La frase tiene su miga. Tenerlo todo y perderlo…

Pienso; una casa, una familia, un trabajo digno, unos amigos, una vida más o menos estimulante, quizá artística, en la que poder expresar creatividad…

No.

Esta dulcísima señorita considera tenerlo todo y perderlo a no poder seguir ejerciendo de puta de lujo del gobernador de Nueva York.

Y considera triunfar al disco que va a vender como rosquillas a cuenta de la fama que le ha dado lo anterior.

Ni siquiera me apetece gastar ironía con ella.

 

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1 comentario

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Una respuesta a “Triunfos pequeñitos

  1. Senior citizen

    Corramos un tupido velo sobre esta señora. Falta le hace.

    Porque hay un nuevo número de Alenarte, con buena lectura para unos días.
    Y muchas promesas a largo plazo. Pero que no sea muy largo, por favor. Me gustaría llegar a verlo…