Las elecciones. Punto y final.

 

Por fin se ha acabado la campaña, hemos votado, hemos elegido Presidente, parlamentarios y senadores. Por fin podemos dejar los bártulos, dejar las especulaciones y  empezar una nueva legislatura.

Ya era hora, porque la anterior ha sido la etapa más crispada en este país desde el restablecimiento de la democracia.

Conclusiones que se podrían sacar, muchas. La primera que España no ha creído el mensaje catastrofista de Rajoy; es decir, que ese mensaje no le ha aupado a la presidencia del Gobierno. La segunda que no ha dado la sensación de que España se rompa, habida cuenta del resultado casi desolador de los nacionalismos; con lo que otra idea mantenida en campaña por el PP se derrumba cual castillo de naipes. La tercera, que falta un partido a la izquierda del PSOE y otro al centro del PP. Y me explico.

Yo creo que en España nos hacen falta personas de derechas inteligentes, razonables, con discurso realmente político, con ideas de cómo, qué y por qué cambiar cosas y de cómo, qué y por qué conservar otras. No puede ser que el partido de la oposición centre su discurso en oponerse a todo. A cualquier norma, acto, idea, propuesta o ley emanada del partido gobernante. Porque uno termina pensando que no es que se opongan porque honestamente piensen que se puede hacer de otra manera y dando ideas sobre cómo hacerlo, sino que su misión en la vida es estorbar la gobernabilidad del Estado. Creo que el Partido Popular tendrá que mirarse por dentro despacito, y mirarse al espejo con calma, y verse como le han visto desde fuera al menos durante media horita. No es muy razonable que José Piqué, Gallardón, y tantos otros hayan desaparecido de la escena política porque su discurso no convenía a la exaltación del Jefe, y hayan permanecido personajes más propios del estado de Mussolinni como Acebes o Zaplana, o la señora Aguirre. No beneficia al PP porque le resta votos moderados, y no beneficia a España porque radicaliza discursos.

Por eso decía que falta un partido al centro del PP.

Y falta un partido a la izquierda del PSOE, que radicalmente y lamentablemente no es Izquierda Unida. Y no lo es hace años. A pesar de sus relativamente buenos resultados en las elecciones del 2004.

Izquierda Unida – al menos a mí- me viene pareciendo hace bastantes años una olla de grillos. Sin idea de praxis política de gobernabilidad, sin el menor atisbo de tocar pies a tierra. Es decir; establecer los mitines que se han establecido hablando de “la clase obrera luchadora y trabajadora” suena a discurso rancio de los años 60, sin destrucción del muro de Berlín, sin desplome del socialismo soviético, sin base real en lo que es España, y sin puñetera idea de lo que puedan querer realmente los trabajadores y trabajadoras de este país, que probablemente sea ( como muchos otros) que no le suban mucho la hipoteca, que no le metan en una regulación de empleo a la empresa donde curra, y que le hagan fijo en el trabajo. No desde luego “la liberación del sistema capitalista” que, me temo les importa un carajo.

Pero sí que hace falta un partido a la izquierda del PSOE, que le recuerde al PSOE que muchos votantes socialistas no están de acuerdo con los acuerdos actuales iglesia-estado, que le explique al PSOE que muchos votantes socialistas echan de menos mayor concertación social, que le explique al PSOE que muchos votantes socialistas se preguntan porqué no se tiene el valor de plantear ya el tema de la eutanasia, que muchos votantes socialistas se preguntan porqué no se ha planteado jamás y en serio la Federalidad del Estado, y así siguiendo.

Lógicamente, al no existir esto, se polariza el discurso. Y lógicamente si Izquierda Unida tuviera un mínimo de cabeza para pensar, no para hablar de tsunamis, y echar las culpas al sistema de representatividad (porque con ese mismo sistema en el 2004 consiguió el doble de representantes y entonces le pareció de perlas), podría saber, uno, que entre el discurso de la derecha del PP que hemos sufrido, y el discurso del centro (y digo bien) del PSOE que nos ha gobernado, si no existen discursos alternativos, la gente se polariza. Por mucho que le jorobe a Llamazares.

Esto es lo que hay.

Y buenos días y buena suerte…

 

 

 

 

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1 comentario

Archivado bajo Politiquerías

Una respuesta a “Las elecciones. Punto y final.

  1. Senior citizen

    …Y nosotros, en Andalucía, hemos elegido también “junteros”.

    Y le hemos salvado la cara a la pobre Izquierda Hundida.