El Debate Rajoy-Zapatero

 

Debo ser rarita.

Es que a mí los debates me aburren mucho.

Bueno, pues eso, que no he visto el debate. El debate del siglo, del milenio, el debate más debate de todos los debates que en el mundo han sido.

Y me parece que este tipo de debates a quienes ya sabemos lo que vamos a votar nos sirven de poco, es decir, que los debates, en el fondo, se hacen para los indecisos.

Me pongo en la piel de un votante del PP. Me juego el cuello a que sus reflexiones son más o menos: “qué bien ha estado Rajoy, bueno, ha tenido algún fallito, podía haber insistido en esto, en lo de más allá, pero en general, qué seguro, que claro.” Y ahora el del PSOE: “Qué calma transmite Zapatero, qué tranquilidad, a pesar de algún fallo que ha tenido,  no ha entrado a las acusaciones-las mismas de siempre- qué bien le ha respondido poniéndole delante de los hechos, y hablando de futuro, y del tema social, que el otro ni tocarlo”.

Más o menos.

Escuchamos – los votantes que ya sabemos lo que vamos a votar- lo que entresacamos y nos reafirma en las ideas. No el debate.

Ahora bien, los indecisos, la gente que no tiene claro qué votar, ni siquiera si van a ir a votar, ¿habrá sacado algo en claro?…Eso es lo que me pregunto. Porque quizá esos, precisamente esos, no han visto el debate pensando en la frase típica: “¡para lo que me van a decir…si son todos tal para cual!”.

 

“Lo cual que”, es muy de agradecer que haya debate porque es una virtud de la democracia, el poder confrontar ideas, pero me da que no sirve para nada.

 

Anuncios

2 comentarios

Archivado bajo Politiquerías

2 Respuestas a “El Debate Rajoy-Zapatero

  1. Senior citizen

    Yo tampoco lo he visto. Da fe tu blog que, aunque marca una hora menos como en Canarias, recogía mi comentario a la hora en que se supone que tenía que estar mirando a dos señores con la cabeza hecha un lío de tantos consejos de sus asesores y tanta preparación.

    No me interesan los debates ni tampoco los mítines. Sólo he ido a uno en mi vida, de Tierno Galván, cuando las primeras elecciones, y aquello fue más una lección magistral que un mitin. El viejo profesor aún no había abandonado sus modos académicos y, encima, estuvo bastante rollo. No creo que captara con aquello más votos que los que ya tenía.

    Que es lo que suele ocurrir en todos los mítines. Eso de que los indecisos se deciden en ellos es algo que nunca me he acabado de creer.

  2. Pues una menda sí ha visto el debate, aunque sé lo que voy a votar y lo tengo muy claro sentía cierta curiosidad, y como, por la hora, me pilló recogiendo cocina y demás, pues ya de paso lo seguí en la tele.
    Bueno, mi conclusión es que el título está de más, porque allí no debatió nadie, ni siquiera el moderador que no tuvo ni que llamarles al orden en ningún momento.
    Emma