
Que Fernando Lago haya sido elegido Presidente de Paraguay, acabando con 61 años de gobierno monocolor y monolítico, es un soplo de esperanza para toda América Latina.
Lo que también viene a decir lo diferente que es la iglesia paraguaya a la española…En este caso apostando por la libertad, en el caso español anclada en las cavernas anacrónicas de la catacumba.
Bienvenido Presidente.
(fotografía tomada de El País. es. )
