Ando leyendo un libro que no terminaré. O que, de terminarlo, será saltando sobre una buena parte de moralla de tipo moralista que aburre, cansa, y que además, claro, es completamente anacrónica para hoy día.
Es un libro viejo. Viejo en años y viejo en opiniones y viejo en ideas.
Y sin embargo este libro, que hoy está- con razón- completamente olvidado, y que yo tengo porque lo compré en una feria del libro antiguo, y hace también ya unos cuantos años, tiene una frase que vale por toda la sarta de aburridas reflexiones subjetivas, moralistas y cansinas que nos larga el Diario de Amiel: “Quien quiere ver completamente claro antes de determinarse, no se determina jamás”.
Y leer esta frase merece la pena, ya ven ustedes. Es todo un tratado para tiempos modernos.

2 comentarios
Abril 1, 2008 a las 10:23 pm
Habría que saber que entiende Amiel por determinarse…
Junio 4, 2009 a las 12:12 am
Ah Cerril, como que aburrido, aburrido es leerte a ti, Amiel es uno de los grandes!!!
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