A menudo antes de escribir aquí, me paro, pienso el tema del artículo, dudo un rato. Y es curioso porque hoy, sin saber porqué se me ha ocurrido pensar en qué poca gente de la que lee estas cosas mías, estos escritos, a veces sobre actualidad, otras sobre temas de la vida sencilla y cotidiana, a veces de tono cortante y otras de tono amable y cercano al lector, qué poca gente decía, conoce realmente el cómo, el en qué condiciones me pongo a escribir.
Uno se acerca a esta bitácora quizá porque tecleó en un buscador y mire por donde salí yo, o porque alguien le habló de un artículo curioso, o porque vino de referencia en otro blog, y lee; y puede o no estar de acuerdo, y después…
Después se va y recupera su vida habitual, en la que yo, quizá, solo soy una dirección hachetetepe”.”
Pues bueno. Hoy esta dirección “hachetetepe”, les informa de que está escribiendo este “post”- vulgar manera inglesizada de denominar a lo que toda la vida de Dios se llamó “artículo”-, con una conjuntivitis de caballo. Es decir, que ustedes, que vienen, me leen, se sonríen o se enfadan, se molestan ( y yo se lo agradezco en el alma) en añadirme (algunos/as) a “favoritos”, deben saber que quien escribe esto es una persona real, alguien que existe, con dirección real, y que muchas, muchas más veces de las que aparenta en este blog, escribe así. Con conjuntivitis, con sinusitis, con dolor de cabeza, o simplemente tan cansada que no se acuerda de si le dio a enviar o a delete post…
Y hoy, ya ven, me apetecía compartir esto, solo esto, con esos lectores que ahora mismo, quizá, estaban buscando otra cosa.

1 comentario
Marzo 26, 2008 a las 9:49 pm
Pues sí que se da Vd.importancia, Dª Alena, por una vulgar conjuntivitis…
Le puedo dejar aquí los enlaces a media docena de blogueras y blogueros, que han escrito en condiciones infinitamente peores.
(Y, para no ponerme triste, estoy tratando de apartar de la mente a un blog clavado en el recuerdo)
Los comentarios están cerrados