Jane Kenyon: “De Otra Manera”
Publicado por alenacollarmelgar en Marzo 24, 2008
La poesía puede llegar a significar cosas distintas para cada uno y también el tipo de poesía que se lee variar según los intereses del lector o su ánimo, simplemente.
Hay escritores que gozan de eso que se llama el reconocimiento público de buenos poetas- aunque no se lean- y, por así decirlo, se instalan en la nube de los consagrados durante siglos, de modo que es dificilísimo explicar sin ser heterodoxo que a una no le gustan y el porqué.
Y hay poetas que terminan considerándose minoritarios, quizá porque no tuvieron el aplauso generalizado, o porque hablaron de cosas que parecieron “demasiado obvias”.
Jane Kenyon murió en 1995, y el año pasado se publicó su antología De otra Manera, por la Editorial Pre- Textos, en España.
De otra Manera no ha tenido campaña de marketing para anunciarlo como una “obra imprescindible”, y, posiblemente, dentro de un año sea una rareza bibliográfica, de esas que las librerías devuelven porque “no se vende”.
Pero es uno de los más bellos libros de poesía de esta década. Así de claro.
Tiene la sencillez de explicar un mundo que se pierde sin hacer ostentación de palabra, la claridad de rodear de ternura la tarea de vivir, cierta desolación por la ironía fatal del tiempo en transcurso y un lenguaje absolutamente bello; Kenyon usa el idioma inglés mimando cada palabra, respetando cada matiz, acariciando el idioma.
El texto aparece tanto en inglés como en español, y eso facilita el goce de lectura; hay palabras y términos para definir el mundo de Kenyon que parecen temblarnos en las manos. Hay una palpación del gusto por nombrar, del placer de matizar, que es en resumen apresar lo que se marcha, que nos deja no solo el poema, sino su reverbero, su eco, hasta mucho después de leído.
Un extraordinario libro; pasará desapercibido y oculto entre best seller que avasallen las librerías, pero eso no le quitará su valor, su belleza, su poesía.
Marzo 24, 2008 en 4:13 pm
La poesía es la parienta pobre de la Literatura. Los editores la rechazan porque dicen que no se vende, y los poetas -a no ser los premios nacionales- se tienen que pagar sus propias ediciones, si es que quieren ver sus libros en la calle.
Por otra parte, las administraciones tampoco ayudan mucho o, mejor dicho, nada. Hay subvenciones para el deporte, las jornadas de comics, o los bailes de salón de la tercera edad, pero no para la Literatura y, mucho menos, para la Poesía.
Hace unos años, el Ayuntamiento de mi ciudad publicó dos libros de un poeta nacido aquí pero residente desde hace tiempo en Argentina, dentro de una colección que edita la Concejalía de Cultura. Le adjudicaron 600 euros por el libro en prosa (el segundo tomo de sus memorias)…y nada por el de poesía.
Y digo que le adjudicaron, pues los 600 eurillos se los han pagado ahora, cuando casi ya no los ve, pues se encuentra muy enfermo. Y gracias a que sus amigos han estado incordiando al concejal de Cultura y poniéndolo a parir en la prensa en vísperas de elecciones.
Y se da el caso de que este concejal es el “hermanísimo” de un premio nacional y poeta reconocido y popular. Uno de los pocos que vende.
Abril 1, 2008 en 9:49 pm
Elogia usted a Kenyon, a la tradución, a la edición y a la editorial, pero se olvida de hablar del traductor que sabe Dios cuantas horas le costaría poner todo esto junto y ofrecer este libro que, como usted dice, es uno de los libros de poesia de esta decada. Yo me compré un ejemplar y lo he recomendado a mis amistades, como hace usted. Me gusta mucho el poema “La camisa” que es un poema erótico y algo más. No me atrevo a ponerlo para no abusar, a lo mejor usted lo podría poner. Me alegra que usted piense como yo sobre la poesia de Kenyon.